Amarre de amor con la ayuda de las hadas mágicas

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Amarre de amor con la ayuda

Amarre de amor con la ayuda de las hadas mágicas

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Este amarre de amor con la ayuda de las hadas mágicas es muy eficaz y todo lo cumplen tal y como lo has pedido.

Es que vivimos en un mundo de tres dimensiones, lo que no resta que existan muchísimas más.

En nuestro propio espacio, quién sabe sentado a tu lado.

O mientras lees esto, existe un ser mágico acariciándote el cabello o burlando se de tus gestos.

Dependiendo de su carácter.

Por ello, las Hadas son criaturas luminosas, extremadamente delicadas y de sentimientos puros.

Sus travesuras son siempre blancas, no lastiman ni ocasionan angustias innecesarias.

Y cuando son bien recibidas se atreven a ayudarte con una idea.

Un signo olvidado o de pronto te hacen sentir mejor con una suave brisa por la mañana.

Hechizo mágico con las hadas-les gusta el aire libre

Y es muy probable que donde abran las flores ahí estén ellas.

Danzando en su propia dimensión pero trasluciendo para nosotros un cálido bienestar.

Ese que sentimos cuando admiramos la belleza de un jardín.

Se les conoce también como hogar lo profundo de los bosques.

Donde muchísimas personas aseguran haber visto a estas ninfas aladas deambulando entre los rayos del sol.

Existen también en la red fotos que aseguran ser genuinas y representarlas.

Sin embargo, es teórica y prácticamente imposible capturarlas con un lente que no tiene el corazón para creer en ellas.

Pero, a quienes si les gusta angustiar a las personas es a los duendes.

Son seres diminutos, del tamaño de una bota y la fuerza de un adulto

Adoran las bromas pesadas y comerse los dulces que encuentran al alcance.

Son mágicos y de otra dimensión, donde están seguros.

Pero la obediencia y la cordura no es precisamente su carta de presentación.

Hasta podríamos oírlos diciendo: “tener cuidado?? eso es cosa de hadas”.

Se ocultan en arboles de frutos secos y muy dulces.

Si tienes una higuera en casa no te sorprendas si pierdes las llaves muy a menudo.

Creer en ellos es cosa de niños, solemos decir.

Generalmente los olvidamos, pero ellos existirán así creamos o no.

Y es mejor hacerlo, pues reaviva en nosotros el brillo de la inocencia en nuestros ojos.

Y la sencillez de corazón, que nos lleva a la sorpresa con los pequeños milagros que tiene la vida.

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